El epicentro de algo que viene retumbando en las profundidades con el impulso de erupcionar, expandirse hacia el exterior, darse a conocer. Así como el magma, que se crea bajo la superficie terrestre en forma de rocas fundidas y, si no se cristaliza en el fondo, se eleva hacia la corteza y surge desde los volcanes como lava; para mostrarse al universo y seguir su curso. Algo así como diciendo “Hola, acá estoy. Vengo haciendo esto hace millones de años y seguiré así un buen rato. Formando parte del ciclo, reconvirtiéndome”. Qué cosa: periodos geológicos, que nos trascienden y a su vez nos constituyen. Y un poco bastante de esta esencia tiene Magma, un nuevo ensamble de percusión con señas que este miércoles hace su aparición en El Arrimadero de Neuquén.
Fotografías: Facundo Geli
“Desde el comienzo nos pensamos como esa fuerza que proviene desde el interior, que va para arriba, que revienta y estalla”, dice Guillermo Alarcón Garay cuando tiene que deschavar la idea Magma. “Magma fue una propuesta entre tantas que surgieron. Ya desde el primer ensayo empezamos a sentir que era explosivo. Y es un poco lo que queremos representar”. Esta idea fue alimentada con el concepto de núcleo, como epicentro de reunión de los músicos que provienen de distintos rincones del Valle: “Pensá que esto funciona acá en Neuquén, en El Arrimadero, y viene gente de Cinco Saltos, Fiske Menuco, Plottier y así… entonces nuclea las ganas de reunión, y también por eso la idea de Magma, como esa fuerza interior para juntarnos”, aporta Damián “Torito” Soto.
Si bien comenzaron a ensayar en marzo de este año, la historia viene de hace algunos años con el proyecto Perkation, que fue el primero en la región en estudiar y trabajar la percusión con señas, y del que varios integrantes del actual Magma formaron parte. “Perkation cerró un ciclo, como todo proyecto. Los que seguimos con la manija de armar una cosa nueva, darle una nueva rosca, empezamos a charlar cómo podíamos hacer y en el camino se sumaron todos los que somos ahora”, dice Torito. ´Todos los que son ahora´ es un equipo de fútbol, 11: Juane Mega, en surdo y direcciones; Ricardo Vasquez, en tambor piano, sección de palos y maderas; Pablo Videla, en tambor chico; Ricchi Toro, el campanero; Lucio Jara, en chico, surdo y dirección; Clarisa “Kai” Bustamante, en maracas; Pablo “Parri” Limonao, en djembé y dirección; Joshua Rava, en surdos; Nahuel “Nahue”, en güira; y los mencionados Guillermo y Torito, que ambos tocan congas y dirigen.
Ese 11 que sale a la cancha esta noche, anda en busca de refuerzos. “Si bien el ensamble está en ruedo, la idea es sumar. El ensamble suena equilibrado con 13, 14 personas, porque es el balance de timbres que queremos que suene. Hoy nos está faltando en los agudos, por ahí con un tambor más de djembé y otro tambor chico, nos dan esos agudos que buscamos; que suenan ahí arriba y te generan esa melodía y ese corte de ritmo que pega”, reflexiona Ricardo. Torito profundiza metiendo teoría: “En el lenguaje se llama ´´ elementos constructivos del ritmo´ , que son tres: la familia de las semillas al fondo, de un lado los agudos (djembés y chicos) y del otro los graves (surdos, tambor piano). Las semillas marcan la subdivisión, los graves marcan el pulso y los agudos las claves. Entonces, en ese desequilibrio que apuntamos, hoy sólo tenemos un chico y un djembé. A veces nos cierra eso, pero otras no. Por eso estamos en el camino de incorporar nuevos músicos, siempre con la idea de que ya vengan con un recorrido, sean tocadores (de batería o percusión) y que tengan un mínimo conocimiento del lenguaje”.
Lengua Madre
El lenguaje de Ritmo con Señas para ensamble de percusión fue una creación de Santiago Vazquez, cuya manifestación se dio con el grupo La Bomba de Tiempo. “Santiago Vazquez crea el lenguaje, después eso se desparrama, llega acá, nosotros lo tomamos y empezamos a laburar con Perkation. Ahora lo profundizamos con Magma. La idea es poner en práctica la improvisación, pero siempre dejando algo compuesto. Por eso se generan plumas, llamadas, que son como estructuras madres. Y a partir de ahí vamos creando. Pero netamente trabajamos la improvisación”, sostiene Guillermo.
Fotografías: Facundo Geli
La onda expansiva que generó esta idea de crear un sistema para improvisar (que a priori parecería contradictorio) vino a saciar la sed musical de varios jóvenes que no encontraban en la formación tradicional lo que dicta la experiencia, el pulso milenario de los bordes. “Empezó a darse un fenómeno, yo lo veo como que fue un aporte inmenso a la percusión, como algo super novedoso. Para los que veníamos estudiando lo tradicional, y formándonos en ese plano, esto fue algo distinto”. Guillermo se refiere no sólo a la forma del lenguaje sino (sobre todo) al carácter didáctico, educativo del método. Ricardo explica: “Hay un detalle no menor: Santiago publicó todo esto en un libro. O sea, el sistema tiene forma, y siempre la idea fue transmitir ese lenguaje, expandirlo. Al comienzo del libro, él cuenta cómo ideó el sistema y cuál es su misión. Creo que de a poco se va cumpliendo lo que él proyectó. Un lenguaje que lo fue regando, y un montón de personas lo empezamos a tomar. Se fue dando en ciudades muy diversas, donde van surgiendo grupos. Un caso somos nosotros”.
La semilla se ha expandido tanto que, desde aquellos lunes a la tardecita en el barrio de Once -donde comenzó a tocar La Bomba en 2006- hasta las múltiples formas y proyectos que se han diseminado por el país, adquiriendo matices nuevos, rasgos característicos, y que incluso fomentó la creación de la Asociación de Ritmo y Percusión con Señas (ARPS), que este año está llevando a cabo un Campeonato donde participan 18 ensambles de distintos rincones, y otros 16 por fuera de la competencia. Entonces sí, se puede hablar de un fenómeno. A partir de un lenguaje nuevo, pero nada si no se lo mira desde la enseñanza, la transmisión de conocimientos.
A raíz de esto “Parri” Limonao se anima a aseverar: “Desde la percusión, esto crea un folcklore nuevo argentino”. Todos parecen coincidir, y fundamentan. Algunos de los miembros de Magma dan clases en nivel inicial, primario y secundario de la zona, y utilizan la metodología del lenguaje de señas para percusión como herramientas didácticas para el aprendizaje musical. “También en la escuela de música de Zapala y de Plottier está el lenguaje. Ya es parte de la currícula. Porque hay una parte que es bien didáctica. E incluso hay señas que están en nuestro inconsciente y utilizamos todo el tiempo para la vida cotidiana”, apunta Torito. Pablo completa:“Igual las señas forman parte de la música hace un montón de años. Lo novedoso que hizo Santiago fue juntar un montón de señas y armar un libro, sistematizarlas para armar una historia con un grupo especifico de percusión, de orquestación, de propuesta de timbres e instrumentos; pero las señas se usan hace mil millones de años” exagera, aunque no parezca. “O sea se usa en orquestas, comparsas de samba, de candombe, muchas expresiones hay donde los grupos van generando las señas para organizar, pero no armando un sistema como hizo Santiago Vazquez a partir de La Bomba de Tiempo”.
“Y a su vez también dentro de cada ensamble se van generando los sub-lenguajes que proponen internamente. Además de lo establecido, uno como familia maneja su propio lenguaje, acuerdos, bases para tocar”, resalta Guillermo. Con respecto a las características que componen a Magma es necesario distinguir la diversidad que trae cada integrante. Cuando se le pregunta por "bandas favoritas" (más allá de lo efímero y circunstancial que puede resultar eso) a las esperadas referencias de Jaime Ross, Negro Rada y Fattoruso (Uruguay team) se les cruzan Red Hot Chili Peppers, Snarky Puppy, Faith No More y Mister Bungle. En la diversidad está el ensamble y a partir de eso se componen. Algo que el propio lenguaje permite y propone. "El lenguaje en sí no trabaja directamente un ritmo. Labura la improvisación rítmica. Sí está la cuestión que tiene que ver con la construcción familiar de los ritmos. El funcionamiento nuclea esa sistematización de los ritmos, y cada uno le da su tinte, por ejemplo Guillermo toca muy bien música peruana y cuando hace sus direcciones, si bien el no te dice ´ tocá un festejo´ , pero ya sus direcciones van para ese lado".
Un ritual de miércoles
Siguiendo una tradición que ritualizaban con Perkation, y que ahora continúan con Magma, en la que desde marzo se juntan todos los miércoles para ensayar; ese es el día en el cual una vez por mes (“o quizás dos” se entusiasman) van a abrir las puertas de El Arrimadero para brindar un show en el que pondrán de manifiesto este nuevo proyecto. El lugar no es casual, la intensión tampoco. El Arrimadero, además de funcionar como epicentro de sus ensayos, es un espacio con el despliegue técnico y climatológico que la propuesta requiere. A su vez, cada presentación contará con invitades de diversas manifestaciones artísticas. En esta primera fecha será Revolución Art Team, una colectiva del hiphop integrada por raperas, bailarinas y dj´s que interectuarán al son de los tambores.
La proyección del Magma hacia futuro surca las áreas del aprendizaje. “Además de sonar, armar fechas y tocar, nuestra idea es poder conformar un grupo de estudio, como lo hicimos antes. Y que esto siga creciendo, poder desarrollar el lenguaje y crear, seguir creando para generar un laburo en el que podamos sostenernos”. Se plantea una cuestión que tiene que ver con respecto al rol de los músicos y el sentido común que se pone en juego a la hora de valorar las profesiones artísticas.“Me gustaría profesionalizar el proyecto”, suelta Torito, “y aspiramos a que el arte esté en otro lugar. Porque me parece que culturalmente el arte está entre esta cuestión de lo vocacional y lo cultural. Y cuando aparece la cuestión del dinero siempre se tira para lo vocacional: ‘Ah dale, sí vos hacés esto porque te gusta’. Entonces concebimos que todos nosotros somos trabajadores, y algo para lo que trabajamos es, por ejemplo, que el público que venga a nuestro show diga ‘mirá qué prolijo´. Esa es una meta: la prolijidad. En alguna esquinas del arte la prolijidad no se escapa. Pero por ahí en los proyectos de percusión, de murga, de candombe, la prolijidad sí se escapa. Entonces, desde nuestro lugar, tenemos que trabajar para eso. Ese es nuestro deber: tratar de que suene profesional”.
Así es que este miércoles 13 será la primera presentación donde, en forma de latidos, vendrá el Magma desde las profundidades y al canto mántrico de “taka taka/teke teke”, trayendo consigo un sonido explosivo. Suena el Magma. Que suene entonces.
* Publicado en Viento Puñal - 12- 11- 019









No hay comentarios.:
Publicar un comentario